馃帣 LA PAR脕BOLA: El Viajero y el Manantial Salino
Un viajero cruzaba un desierto asfixiante con una sed que le quemaba la garganta. De pronto, divis贸 un manantial de aguas que brillaban como diamantes bajo el sol. Al llegar, not贸 un cartel desgastado que dec铆a: "Cuidado: Agua Salada".
El hombre, desesperado, pens贸: "Solo un sorbo para humedecer los labios, no me har谩 da帽o". Pero al probarla, el frescor inicial enga帽贸 a su lengua y la sal encendi贸 un fuego a煤n m谩s voraz en su pecho. En lugar de detenerse, el viajero comenz贸 a beber con furia, convencido de que la pr贸xima dosis finalmente calmar铆a su sed.
Al final, el viajero no muri贸 por falta de agua, sino por la hinchaz贸n de su propio cuerpo, que no pudo procesar lo que bebi贸. El manantial no era una fuente de vida, sino una trampa de sed infinita.
"Esta es la imagen exacta de la lujuria y la codicia. El pecado siempre se presenta como un manantial brillante en medio de nuestro desierto de soledad o vac铆o. Nos promete alivio, pero su naturaleza es salada."
Cada vez que cedemos a la concupiscencia pensando que ser谩 "solo un sorbo", lo 煤nico que logramos es aumentar la sed. El pecado no se sacia con el cumplimiento; se alimenta de 茅l. Solo Cristo, el Agua Viva, puede apagar el incendio del alma sin destruirnos. "Sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atra铆do y seducido..." (Santiago 1:14) ¿Seguir谩s bebiendo del manantial que te est谩 matando o buscar谩s la Fuente que da vida eterna? 馃洝️✨



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